Fundación López Quintás

Noticias

This is some blog description about this site

Fundación López Quintás no escribió una bibiografía por el momento

La Escuela de Pensamiento y Creatividad y la revitalización del Humanismo Cristiano

El pasado 8 de junio en la clausura del curso académico 2016/17, el profesor lópez Quintás pronunció unas palabras referidas a la revitalización del Humanismo Cristiano y el papel que, para tal propósito, cumple la metodología de la Escuela de Pensamiento y Creatividad de la fundación. A continuación pueden leer el texto íntegro de su intervención.

 

Hace unos díastuvo lugar en Budapest un foro internacional para fomentar en toda Europa una cultura de la vida, que se base en el respeto a la verdad, el cultivo de los grandes valores, la configuración de estructuras que fomenten la vida comunitaria. «Se necesita una regeneración a fondo de la cultura, el lenguaje, la vida intelectual» ‒se afirma con razón‒, pero no se sabe, a punto cierto, cómo llevar a cabo esa urgente labor. Se advierte que Europa debe que recobrar sus raíces cristianas, su cultura de alto voltaje, pero ¿cómo lograrlo?

 

            En un congreso celebrado en la universidad católica de Murcia, el cardenal Paul Poupard, Prefecto del Consejo Pontificio para la Cultura, manifestó que, si queremos superar la crisis cultural que padecemos, hemos de potenciar la inteligencia al máximo, movilizar las mentes, revolucionar los métodos… Pero, a la hora de precisar, no señaló un camino para conseguirlo.

 

            Cuando se habla de Europa y sus avatares, se indica, con frecuencia, que “debe volver a sus orígenes”, expresión recurrente desde que Juan Pablo II lo proclamó solemnemente en Santiago de Compostela. Pero los orígenes de Europa y el fundamento de su gran cultura fue el Humanismo Cristiano, y actualmente se da, a menudo, por consabido que se halla en una situación de agotamiento.

 

Entrevista de Peter Seewald a Benedicto XVI

 

            El periodista alemán Peter Seewald no tuvo reparo en plantearle al papa Benedicto XVI esta delicada pregunta:

 

«La Iglesia católica es la mayor organización del mundo, y funciona bien. Posee un culto propio, una ética propia y lo más sagrado de lo sagrado: la Eucaristía. Y, sobre todo, tiene la legitimación “de lo alto” y puede afirmar de sí misma: somos lo original, somos los custodios del tesoro. En realidad, más no puede pedirse. ¿No es, acaso, extraño o incluso un escándalo, que esta Iglesia no haga mucho más de ese potencial incomparable? (Cf.Luz del mundo, Herder, Barcelona 2010, p. 70).

 

            El Papa admitió que es un tema digno de plantearse, y se limitó a hacer dos observaciones:

 

1)    «Se trata del choque de dos mundos espirituales: El mundo de la fe y el mundo del secularismo. Lo decisivo es determinar dónde tiene razón el secularismo ‒es decir, dónde la fe tiene que hacer suyas las formas y figuras de la modernidad‒ y dónde tiene que oponer resistencia. Esta gran lucha atraviesa hoy el mundo entero».

2)    «Para vencer en esta lucha es necesario que los creyentes, conscientes del valor de su fe, se confronten con el secularismo y hagan una labor lúcida de discernimiento. Este enorme proceso es propiamente la gran tarea que se nos encomienda en esta hora. Sólo podemos esperar que la fuerza interior de la fe, que está presente en el hombre, llegue a ser después poderosa en el campo público, plasmando asimismo el pensamiento a nivel público, y no dejando que la sociedad caiga simplemente en el abismo. A menudo, uno se pregunta realmente cómo es que cristianos que son personalmente creyentes no poseen la fuerza para hacer que su fe tenga una mayor eficacia política». (Cf. o.c., 70-71).

 

            El periodista se permitió reargüir con la siguiente pregunta, más fuerte todavía:

 

«¿No se podría partir de la base de que, después de dos mil años, el cristianismo simplemente se ha agotado, del mismo modo que en la Historia de la Civilización se agotaron también otras grandes culturas?». (o. c., 71).

 

            La respuesta del Papa puede condensarse en estas palabras:

 

«Si observamos este asunto de modo superficial y sólo en Occidente, puede parecer que estamos ante una situación de agotamiento. Pero en otros países ‒por ej. Brasil y África‒ surgen constantemente nuevos movimientos. Por tanto, hay un vigor de surgimiento y de nueva vida. También en Occidente hay un despertar de iniciativas católicas, suscitadas por la alegría de personas jóvenes, al margen de una burocracia desgastada y cansada. Mi experiencia me permite ser optimista en cuanto a que el cristianismo se halla ante un nuevo dinamismo». (o. c., 72).

 

            El periodista no parece haber quedado muy convencido de las respuestas del Pontífice, porque vuelve a insistir en su visión pesimista, diciendo:

 

«Sin embargo, a veces se tiene la impresión de que hubiese una ley natural por la cual, en cierta medida, el paganismo recupera una y otra los territorios que han sido roturados y cultivados por el cristianismo». (o.c., 72)

 

            El Papa se limitó a insistir en su misma línea:

 

«La verdad del pecado original se confirma. Una y otra vez el hombre vuelve a caer de su fe, quiere volver a ser solamente él mismo, se vuelve pagano en el sentido profundo de la palabra. Pero una vez y otra se pone también de manifiesto la presencia divina en el hombre». (o. c., 72).

 

Cómo regenerar la cultura europea, básicamente cristiana

 

            Con toda razón advierte el Papa que en la Iglesia hay brotes de espiritualidad muy prometedores, por su fuerza juvenil y su compromiso espiritual renovador[1]. Pero en estos movimientos se advierte la necesidad de renovar los métodos de formación ‒sobre todo respecto a los jóvenes‒, un tipo de renovación que pude vivir de cerca en mi trato con la persona de Romano Guardini y el estudio a fondo de sus obras culturales y religiosas.

 

            Lo sugerido por el periodista Seewald respecto al Humanismo cristiano puede aplicarse también a la  cultura europea. Se halla en crisis, por haber confundido ‒como bien indicó Ferdinand Ebner‒ “vivir en el espíritu” y “soñar con el espíritu”[2]. El premio Nobel Alexis Carrel dio la voz de alerta hace tiempo[3]. Romano Guardini manifestó la necesidad de crear un “hombre nuevo”, que cultive la técnica pero dé sentido al poder dominador de la técnica. Recientemente, desde el Consejo Pontificio para la Cultura se levantaron voces autorizadas pidiendo una renovación cultural, una revolución de las mentes, una potenciación de la inteligencia[4].

 

            ¿Cómo realizar este incremento de la inteligencia? Si no lo aclaramos debidamente, nos quedaremos con una frase potente pero ineficaz. En la Escuela de Pensamiento y Creatividad queremos proceder siempre con máxima eficacia, bien convencidos de que un buen planteamiento de los problemas alberga una fuerza inmensa para resolverlos.

 

La clave radica en el conocimiento de la lógica propia de cada nivel de realidad                  

 

            Debemos ir a las raíces del pensamiento, y descubrir que podemos movernos en cuatro niveles positivos, distintos y complementarios. Lo descubrimos al ir desarrollando nuestro ser personal mediante el ascenso del nivel 1 al nivel 2; de éste al  nivel 3, y del 3 al 4. Al irlos viviendo con hondura, captamos su lógica propia, según la cual en el nivel 1 lo que se da se pierde, pero no así en el nivel 2, pues, si doy algo y me doy al mismo tiempo, suscito un entreveramiento de ámbitos y una experiencia reversible de encuentro, que nos enriquece a todos. Entonces me doy pero no me pierdo; me gano, en cuanto me enriquezco y desarrollo.

 

Lo grave es que, hoy día, es frecuente pensar la vida humana con categorías del nivel 1.

 

·         Se habla casi siempre de la libertad, pero con la intención soterrada de aludir sólo a la libertad de maniobra, la más elemental, la propia del nivel 1. Para evitar este empobrecimiento de la vida humana, la Escuela de Pensamiento y Creatividad subraya la existencia de una forma superior de libertad: la libertad creativa o libertad interior, que va desde la libertad del intérprete que recrea una obra musical  hasta la libertad sublime de quien da la vida por salvar a un desconocido, como sucedió con el P. Kolbe en el infierno de Auschwitz. Cuando nos esforzamos en descubrir la forma de libertad propia de cada nivel, se nos clarifican mil malentendidos que bloquean nuestra vida personal.

·         Al desconocer esa riqueza del concepto de libertad, se habla del amor ‒sin matización alguna‒ y se alude casi exclusivamente al amor pasional, situado de nuevo en el nivel 1.

·         Se habla profusamente de la libertad de expresión, y se reduce el alcance del término “libertad” a los estrechos límites del nivel 1, donde significa expresarse con absoluta libertad de maniobra. Esa condición “absoluta” de la libertad de expresarse ‒sin tener en cuenta la necesidad de hacer justicia a las personas afectadas‒ es considerada con demasiada frecuencia como la bandera del llamado “progresismo”, cuando, en realidad, no significa un auténtico progreso en ningún sentido, sino un flagrante envilecimiento de la conducta humana, que, en el nivel 2, debe ser ineludiblemente respetuosa, afable y colaboradora.

·         Se habla de los derechos a decidir sobre la vida naciente o declinante, sobre la fragmentación unilateral del territorio patrio, sobre la igualdad económica de las distintas regiones del Estado, y siempre se empareja el término “derecho” con la mera libertad de maniobra.

·         Se produce actualmente mucho bullicio en torno a la mal llamada “ideología de género”, pero, si bien se mira, se trata del afán de someter las gentes a las condiciones de la lógica del nivel 1, que concede la primacía a la libertad de maniobra de cada individuo sobre su entorno, e incluso sobre su misma naturaleza. Los que conocen a fondo el proceso de crecimiento personal piensan, consternados, en lo que pierde cada persona al quedar confinada en los estrechos límites del nivel 1. Lo importante, en este caso, no es tanto “luchar” contra esta nueva orientación, sino analizar con la mayor lucidez los horizontes de libertad y riqueza espiritual que nos abre el salto del nivel 1 al nivel 2.

 

La regeneración de la cultura exige pensar cada realidad con las categorías propias del nivel al que pertenece

 

            Para devolver a la cultura europea ‒o incluso a toda la occidental‒ la alta calidad por la que optó durante siglos no hemos de recurrir tanto a luchas y campañas cuanto a un análisis sereno y penetrante de lo que ha de ser un pensamiento fiel a la realidad. Si, actualmente, los seres humanos solemos vivir preferentemente en el nivel 1 y modelar el pensamiento con las categorías propias del mismo, es de prever un desajuste gravísimo con las realidades propias de los niveles superiores. Sabemos que desde un nivel inferior no es posible captar lo que sucede en los niveles superiores: calibrar su modo específico de realidad, estimar justamente los valores característicos de tales niveles, hacer lo posible por elevarse de nivel. Un buen día, al terminar una conferencia sobre la verdadera significación del amor humano ‒visto con toda la riqueza de un auténtico encuentro, un joven se me acercó y con aire complaciente me dijo: «Profesor, todo lo que ha dicho es muy bello, pero irreal; un buen cuento de hadas». Recuerdo que le contesté con la misma bondad con que él me habló: «Si yo viviera en el nivel 1, opinaría igual que usted». Estimo que no se le podía dar una orientación mejor en tan poco tiempo.

 

Si aceptamos un planteamiento falso, se acumulan los errores y bloqueamos el desarrollo personal

 

            Es indudable que para abrirnos los horizontes que corresponden a nuestro ser personal, debemos superar los límites y limitaciones propias del nivel 1 mediante el recurso de subir al nivel 2. Es increíble la multitud de posibilidades que se nos abren con sólo dar ese salto, que supone la transformación de la actitud de egoísmo en una de generosidad. El nivel 2  cuenta con realidades abiertas o ámbitos que nos ofrecen la posibilidad de vivir toda clase de experiencias reversibles, entre las cuales descuellan las de encuentro, tanto cultural como personal. En este nivel se superan toda suerte de relaciones de oposición ‒tan frecuentes en el nivel 1‒ y cobran valor ciertos conceptos propios de este nivel. Persona, experiencia reversible, encuentro, descubrimiento de los ideales de la vida…son conceptos que en este nivel 2 nos remiten a acontecimientos enriquecedores. Ya sabemos que en cada uno de los niveles positivos rige un lenguaje propio, un tipo singular de sentimientos, una forma de libertad específica…

 

            Si no acomodamos nuestro pensamiento, nuestros sentimientos, nuestro lenguaje y, por tanto, nuestros conceptos básicos a la lógica propia de cada uno de los cuatro niveles positivos de realidad, consideraremos como una conducta normal ‒y, más tarde, como normativa‒ la de quienes toman el nivel 1 como su hogar, su punto de partida y de llegada, su canon de vida, de pensamiento y sentimiento, su meta. Esto equivale a dejar fuera de consideración ‒ como algo distinto, distante, externo, extraño‒ el mundo de la creatividad (nivel 2), el de los grandes valores y la opción humana por ellos (nivel 3), y, en la cumbre, todo el mundo de las realidades religiosas (nivel 4).

 

            Nada extraño que esta cultura lleve a la secularización, la reducción del nivel 4 al nivel 3 ‒el de los valores‒, y éste ‒que exige mucha entrega, generosidad y elevación de miras‒ al nivel 2, y el 2 en  buena medida al nivel 1. Ya no se trata de que se haya secularizado la religión, lo que supone ya una decadencia; se ha disminuido la entrega a los grandes valores; se ha rebajado el voltaje moral de las personas, su capacidad de amor auténtico, su fidelidad a los principios que regulan nuestra conducta. En términos bélicos, podríamos decir que hemos cometido el error estratégico básico de “plantear la batalla en terreno enemigo”. Desde el punto de vista metodológico, diremos que, si aceptamos de hecho ‒sin una crítica bien fundamentada‒, que se planteen las grandes cuestiones de la vida con categorías y esquemas mentales propios del nivel 1, estamos favoreciendo la posición de los adversarios del Humanismo Cristiano[5].

 

            Ahora vemos con claridad que la compleja tarea de la regeneración cultural hemos de hacerla siguiendo unos pasos muy precisos:

 

  1. Lo fundamental es conocer por experiencia los distintos niveles de realidad y de conducta. Los conocemos por dentro y de cerca al vivir el proceso formativo de los doce descubrimientos.
  2. Al configurar nuestra vida en los distintos niveles, descubrimos por experiencia las diferentes lógicas de cada nivel.
  3.  Al conocer tales lógicas, cobramos una conciencia clara y firme de que los distintos niveles no se oponen entre sí; se complementan. Consiguientemente, nuestra actitud ha de ser integradora, no beligerante. Un buen melómano y, mucho más, un buen intérprete musical han de integrar los distintos niveles que constituyen la trama de una obra[6]. En la actividad empresarial, se recomienda hoy vivamente que se articulen internamente los distintos niveles de realidad que moviliza una empresa. Cuando, en su encíclica Caritas in veritate, afirma Benedicto XVI que la vida de la empresa llega a su plenitud cuando sus responsables encuentran la figura de Jesucristo y la asumen comprometidamente en su vida, no trata de recurrir a instancias externas y extrañas a la empresa para salvar, con ello, los escollos que puede provocar el egoísmo humano. Quiere algo más fundamental: que la actividad humana integre, como es debido, todos los tipos de realidad que están llamados a colaborar y que sólo un planteamiento superficial y unilateral ha mantenido  escindidos. Arriesgarse a plantear la vida empresarial con esta amplitud de miras y profundidad de planteamiento ¿significa que “el Humanismo cristiano está agotado”?  
  4. De lo anterior se desprende con claridad que no podemos pensar las realidades superiores con categorías propias de los niveles inferiores, sobre todo el nivel 1. Si entendemos el matrimonio con categorías del nivel 1, el matrimonio se agosta, ciertamente, pero si lo analizamos cuidadosamente con conceptos de los niveles 2, 3 y 4, el matrimonio adquiere una dimensión inmensa, fertilísima. ¿Quién puede decir que la doctrina cristiana del matrimonio está en crisis porque ha dejado de ser fecunda?

 

Este método revalorativo genera de por sí la motivación necesaria para seguirlo

 

            Cuando la situación se halla muy convulsa y el declinar del pensamiento y de la fe se vuelve aparentemente irremediable, se requiere una renovación muy sólida y bien articulada. Nuestros jóvenes creyentes han de saber dar razón profunda y sugerente de su fe. Esto no afecta sólo al elenco de conocimientos que han de tener, sino al entusiasmo con que han de asumir y vivir esa doctrina de vida. Uno se entusiasma con un contenido religioso cuando le ofrece posibilidades creativas sobresalientes. Sólo la actitud entusiasta puede dar a nuestras propuestas un carácter sugestivo y convincente.

 

            Durante un tiempo, se convirtió en moda entre nosotros adoptar una actitud dubitativa, un afán de mostrarse inseguros como si eso fuese garantía de autenticidad, de pensamiento profundo y crítico. El auténtico pensamiento crítico es el que sabe discernir con seguridad lo que es constructivo y lo que resulta destructivo. Este afán de seguridad no denota una actitud autosuficiente, sino la voluntad firme de conseguir convicciones lúcidas y fecundas a través de modos exigentes de ascenso a los niveles más altos. Es hora de revalorizar el pensamiento fuerte, seguro de lo que afirma, porque es fruto de experiencias muy reflexivas  y fieles a la realidad cotidiana.

 

            Este entusiasmo gozoso lo inspira mi método formativo, basado en la distinción de ocho niveles de realidad: cuatro positivos y cuatro negativos. Al iniciar el proceso de crecimiento, te encuentras con una tarea creativa de transformación doble: transformar las realidades del entorno y transformar nuestra actitud respecto a ellas una vez transformadas. Esta segunda transformación de la actitud egoísta en actitud generosa es exigente, pero nos animamos a hacerla porque nos abre multitud de posibilidades: nos otorga un modo superior de libertad ‒la libertad creativa‒, nos permite crear modos superiores de unidad con las realidades que tratamos, nos elevamos al nivel del encuentro con obras culturales y con personas.

 

            Es tan grande y prometedor este nuevo escenario de nuestra vida, que aunque el verdadero encuentro te exija ser generoso, fiel, cordial, comunicativo…, lo intentas gustoso, porque el encuentro te permite descubrir el ideal de tu vida y optar por él. Una vez que tomamos el ideal de la unidad y sus afines ‒el de la bondad, la justicia, la belleza, verdad‒ como el canon de nuestra vida ‒el principio interior que orienta nuestra actividad‒, nos sentimos en verdad, que es nuestra gran meta. ¿Cómo no vamos a estar animados cuando seguimos este método? Si uno lo sigue con buen ánimo, ¿puede seguir hablando de “agotamiento del Humanismo cristiano”?

 

Según este método, ¿cómo podemos dar la llamada “batalla de las ideas”?

 

            Es necesario, ineludible, clarificar las ideas básicas: qué es la libertad, la verdad, qué son los derechos humanos, en virtud de qué los tenemos y hasta dónde alcanzan, por qué la vida merece un respeto incondicional… Pero antes de abordar este análisis de los temas, debemos clarificar con suma precisión los conceptos que movilizamos. Hemos de tener muy en cuenta lo siguiente:

 

1.    En nuestra vida nos encontramos con cuatro niveles positivos. Los vamos descubriendo a medida que crecemos como personas. Cada nivel ostenta una lógica propia, es decir, una forma específica de relacionarse unas realidades con otras. En el nivel 1, las normas se oponen a la libertad ‒la libertad de maniobra‒; en el nivel 2, normas y libertad se complementan. Para tocar el piano necesito normas, y cuanto más les obedezco, más libre me siento, con libertad creativa. Esto en el nivel 1 sería impensable.

2.    Actualmente, se vive muy a menudo en el nivel 1, el del manejo arbitrario de objetos para los propios fines. El lenguaje propio de este nivel refleja tal actitud. Así se explica que hoy se hable casi siempre de “la” libertad, como si sólo hubiera un modo de libertad, y se sobreentienda que se trata de la libertad de maniobra, que es la propia del nivel 1. Por eso cuando se habla de la libertad de expresión se da por hecho que esa libertad es ilimitada. Esto es fuente de graves desmesuras ‒que pulverizan a diario la fama, el honor y la felicidad de muchas personas inocentes‒, pero hay que saber de dónde proviene tan grave error. Si quiero discutir a fondo la cuestión de los límites de la libertad de expresión, he de saber que este tipo de libertad empobrecida es propia sólo del nivel 1. Si no se sabe esto, no hay manera de plantear el problema con garantías de clarificarlo debidamente.

3.    Algo semejante pasa con otros conceptos decisivos: el derecho al mal llamado “amor libre”, el derecho a la paternidad por cualquier medio, el derecho a decidir en cualquier orden de la vida, por ejemplo tomar medidas políticas ilegales…

4.    Cuando se opone la fe cristiana y el espíritu científico, se ignora que, según los mejores científicos del siglo XX, la ciencia moderna fue hecha posible por la convicción cristiana de que el mundo fue creado conforme a leyes, y esta ordenación interna significa una forma altísima de racionalidad, expresable en ese producto admirable de la inteligencia humana que es el lenguaje matemático. El asombro que nos sigue produciendo actualmente este hecho no puede tomarse precisamente como signo de agotamiento y decadencia cultural… 

5.    La batalla de las ideas sólo es posible plantearla debidamente y ganarla si se cuenta con un método bien aquilatado, que nos permite comprender lúcidamente cada concepto según vaya surgiendo en la dinámica de nuestro proceso de crecimiento personal.   

 

            Podríamos decir que esto supone empezar en cero, comenzar con un análisis que nos permita proceder con firmeza en nuestro proceso de crecimiento, con claridad, lucidez y decisión, porque sabe uno cómo debe comportarse con cada realidad: cómo se supera la libertad de maniobra, se acrecientan los modos de unidad que creamos con las realidades del entorno, se aumentan los derechos que tenemos sobre ellas, así como los deberes…

 

            Hemos de cultivar de veras la vida del espíritu, con todo cuanto implica. Y para no confundir vida en el espíritu y soñar con el espíritu, bien estaría tener en cuenta los análisis que realiza nuestra Escuela de Pensamiento y Creatividad y, sobre todo, mantener su espíritu de fidelidad al modo de ser de la persona. No se trata ante todo de vivir una vida exquisita –en literatura, arquitectura, pintura, música….‒; hay que vivir ascendiendo de nivel en nivel, realizando las transfiguraciones que necesitamos hacer para vivir en el nivel 2, y perfeccionar éste en el nivel 3, y de esta forma adentrarnos en el nivel 4. En este proceso se da el verdadero crecimiento en el espíritu, se potencia la vida intelectual, se practica una fructífera revolución en los métodos, se hace madurar la vida personal de forma ejemplar.

 

            Cuando hoy se proclama enfáticamente la necesidad de renovar las mentes, potenciar al máximo la inteligencia, regenerar la cultura desde sus raíces… en realidad se está pidiendo, simple y llanamente, que vivamos algo semejante al proceso de desarrollo que postula la Escuela de Pensamiento y Creatividad. Presenta éste un aspecto sencillo a primera vista y, por tanto, viable, pero moviliza lo mejor de nosotros mismos, y sin pretensiones desmesuradas realiza una verdadera transfiguración de la mente, el corazón, los sentimientos y la capacidad creativa.

 

 

 



[1] En los anaqueles de mi biblioteca tengo ante mis ojos buena parte de la obra escrita de los fundadores de los movimientos espirituales a que el Papa alude: Urs von Balthasar, Guardini, Giussani, Chiara Lubich, Kentenich... Viéndolos en conjunto, tras haber dedicado multitud de horas a su estudio detenido y cordial, siento una impresión de admirable vitalidad, no de agotamiento y decadencia senil.

[2] Cf. Das Wort ist der Weg  (Herder, Viena 1949) 87, 211.

[3] Cf. Réflexions sur la conduite de la vie, Plon, Paris 1950.

[4]Véase el artículo del cardenal Paul Poupard: “La luz de la inteligencia”, en Humanitas (Santiago de Chile, nº 13) 23.

[5] Para evitarlo, diversos pensadores contemporáneos muy creativos propusieron que se inicie la filosofía por el estudio de las realidades más valiosas y celebraron, por ello, la llamada “antropologización de la filosofía”. Recordemos, por vía de ejemplo, la figura de Hans Urs von Balthasar  y  August Brunner. Véase el apartado titulado “Sentido metafísico de la antropologización de la filosofía” en mi obra El triángulo hermenéutico (Publicaciones de la universidad Francisco de Vitoria, Madrid 2015) 410-414.

[6] En la obra La experiencia estética y su poder formativo (Universidad de Deusto, Bilbao 32004)        expuse ampliamente los siete niveles de que constan las obras de gran calidad. 

Continuar leyendo
375 Hits
0 Comentarios

CLAUSURA CURSO ACADÉMICO 2016/17

Triálogo Encuentro Ética y Empresa

 

D. Hernán Pereda Bullrich

 (Profesor de Teología y Espiritualidad)

D. José Luis Fernández Fernández

(Director de la Cátedra de Ética Económica y Empresarial. U.P. Comillas)

Clausura. D. Alfonso López Quintás

(Catedrático Emérito de la U.C.M)

Moderador. D. Antonio García-Escribano Cruz

(Presidente Fundación López Quintás)

 

8 de junio a las 19:00 h en aula P. Gª Polavieja ( U. P. Comillas)

(c/ Alberto Aguilera, 23)

 

Para asistir necesario inscribirse previamente en http://www.fundacionlopezquintas.org/actividades/inscripcion-a-eventos

  

Continuar leyendo
201 Hits
0 Comentarios

Programa de liderazgo en creatividad y valores.

El pasado 23 de febrero la Fundación López Quintás ha suscrito un convenio marco de colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Fruto de este acuerdo nace el Programa de liderazgo en creatividad y valores, un curso dirigido a los colegiados de COFM que consta de cuatro sesiones a lo largo del mes de mayo en horario de 9:00 a 13:00h.

Continuar leyendo
282 Hits
0 Comentarios

CONFERENCIA NOVENA SINFONÍA DE BEETHOVEN

Con motivo de la clausura de la VII edición del seminario SPIEL, el próximo día 20 de abril a las 18:30h el profesor López Quintás pronunciará la conferencia: El poder formativo de la música. La Novena Sinfonía de Beethoven. El acto será abierto al público en general, previa inscripción por e-mail en el siguiente correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Lugar de celebración: ICADE BUSINESS SCHOOL. C/ Rey Francisco, 4. Madrid.

Continuar leyendo
345 Hits
0 Comentarios

Curso de crítica de cine

Curso de crítica de cine

SIGNIS España en colaboración con la Universidad San Pablo CEU organiza Breve curso de crítica de cine. Destinado a críticos de cine principiantes o sin formación específica, críticos ocasionales, estudiantes de Periodismo, Comunicación Audiovisual o cualquier grado de Artes o Humanidades. El curso consta del siguiente programa:

29 de marzo. Sesión 1. La perspectiva estética del cineasta. (Juan Orellana)

5 de abril. Sesión 2. La perspectiva antropológica y cosmovisión del director. (Mª Ángeles Almacellas)

19 de abril. Sesión 3. Composición y estructura interna de una crítica de cine. (Ninfa Watt)

26 de abril. Sesión 4. Taller y Análisis crítico de ejemplos. (Ana Lanuza, Juan Orellana, Ninfa Watt)

Lugar: Aula 2.1 de la Facultad de Humanidades y CC de la Comunicación de la USP CEU. Pº Juan XXIII, 6. De 18.30 a 20:30 h.

Para más información:  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Continuar leyendo
398 Hits
0 Comentarios

CURSO LA AVENTURA HUMANA: EL RETO DE CRECER.

CURSO LA AVENTURA HUMANA: EL RETO DE CRECER.

La Fundación va a impartir un curso, en colaboración con la Casa Cristo Rey de Pozuelo de Alarcón. Descubrir la riqueza de la realidad y desarrollar nuestra capacidad creativa son las tareas básicas que nos permiten crecer como personas. La verdadera formación no se limita a acumular conocimientos; implica aprender a pensar con rigor, comprometerse sólidamente con los valores y saber orientarse en la vida a fin de alcanzar el auténtico ideal de esta aventura emocionante a la que hemos sido llamados.

Se impartirá en seis sesiones de dos horas de duración (Lunes 27/2 6/3 13/3 27/3, martes 21/3 y miércoles 5 de abril de 2017. El horario es de 19 a 21 horas)

La directora del curso es Victoria Escudero, Licenciada en Farmacia, Experta en Creatividad y Valores, miembro del Patronato de la FLQ.

Profesores: Alfonso López Quintás, Doctor en Filosofía y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Luis Aymá, Doctor en Filosofía.  Antonio García-Escribano, Doctor en Humanidades. Isabel García Brun, Licenciada en Filosofía. Juan Manrique, Licenciado en Química.

 

A todas aquellas personas interesadas en asistir, les informamos que la primera sesión es abierta al público.

Inscripción: https://goo.gl/vWvsAK 

 

Continuar leyendo
424 Hits
0 Comentarios

Amatrice y el Silencio de Dios

 

En una emotiva homilía, pronunciada en el primer funeral de Estado por las víctimas del reciente terremoto, un obispo italiano confesó que le había dirigido a Dios esta pregunta desolada: «¿Y ahora qué hacemos?». Con todo el afecto que me ha suscitado tan enorme tragedia, quisiera sugerirle lo primero que convendría hacer ahora: explicar a los fieles desconcertados de esa zona el verdadero sentido del “Silencio de Dios”.

Tras la doble tragedia que golpeó a Japón en 2011, alguien manifestó en un programa de radio: «Fueron horribles el terremoto y el tsunami. No lo entiendo, pero lo acato. Esta fue la voluntad de Dios. La acepto porque tengo fe». Esta declaración denota una buena actitud, pero convendría que llevara el apoyo de una explicación bien articulada. 

Ante experiencias semejantes, celebraríamos que tuvieran lugar golpes de efecto, por parte de Dios, que dejaran patente la conexión entre el carácter amoroso del Creador y la marcha de los acontecimientos en el mundo. Ello permitiría a los hombres palpar lo religioso, tocarlo, convertirlo en una experiencia cotidiana irrefutable. En cambio, todo parece indicarnos que debemos arreglar nuestra vida por cuenta propia, en una indefensión absoluta.

Para que el silencio de Dios ante nuestra angustia no consuma nuestra fe religiosa, debemos analizar si tiene algún sentido el ocultamiento divino. Para ello hemos de poner en relación varias ideas, dejar que se enriquezcan mutuamente al formar un “círculo virtuoso” y hagan surgir el sentido de lo que deseamos clarificar. Tales ideas son  las siguientes:

 

1)      Dios quiere revelarnos su existencia, pero lo hace de forma velada para que no sea forzosa su aceptación, y seamos libres para aceptarla o rechazarla.

 

2)      Por eso creó el mundo de tal forma que pueda explicarse por leyes internas, de modo que parezca innecesaria una intervención divina y haga plausible una interpretación agnóstica del universo.

 

3)      Jesús ‒en quien se realiza la revelación perfecta de Dios Padre‒ cumplió en silencio la voluntad del Padre, que pareció desoír su oración en Gesetmaní y dejarlo a su suerte.

 

4)      Jesús, velando su divinidad –es decir, guardando silencio‒ dio la vida por amor; al hacerlo, nos reveló con toda claridad que Dios –en sus tres personas‒ nos ama hasta el extremo.

 

5)      Este amor absoluto nos inspira una confianza absoluta en el Dios que guarda silencio. Tal confianza suscita en nosotros una fe firme, capaz de superar la amargura que nos produce pensar que no somos escuchados por el Altísimo. Entrevemos, así, que el silencio de Dios no implica indiferencia sino amor, un amor que respeta la libertad del amado y da la vida por él.

 

6)       Este amor lo hizo palpable el Padre al resucitar a Jesús a una vida nueva, transfigurada, invulnerable. La Resurrección de Jesús es la última palabra de Dios, ciertamente; pero es una palabra que cobra toda su fuerza expresiva al ser oída al mismo tiempo que los mensajes contenidos en los puntos anteriores.

 

Hagamos el esfuerzo de pensar los seis puntos en su interna conexión y veremos surgir el sentido del llamado “silencio de Dios”, pues bien sabemos que el sentido de un acontecimiento brota siempre en el contexto en que se da. Cuando ese sentido se alumbra en la mente, se descubre que el “silencio de Dios”, bien visto, no sólo no nos aleja de la fe cristiana sino que nos lleva a admirar como nunca la figura de Jesucristo muerto y resucitado. Entonces sí que obtenemos una respuesta luminosa y consoladora a la pregunta que al principio nos inquietaba: Diosocultó, en parte, su inmenso poder al crear el universo, a fin de respetar nuestra libertad de aceptar su existencia o negarla. Jesús veló en buena medida su divinidad al tiempo que la revelaba. Quería evitar que se entendiera su condición mesiánica  como una especie de poderío humano. No hizo jamás un milagro en beneficio propio, ni cuando era vejado en la cruz e instado a salvarse a sí mismo. Antes de la Pasión, pidió auxilio a su Padre y no obtuvo respuesta. Su reacción fue ofrecer su vida en aras de un amor incondicional.

Ahora entrevemos que en los designios de Dios el silencio humilde, el respeto de la libertad humana, el dolor y el amor incondicional están fecundamente vinculados. Dios ha querido siempre respetar nuestra libertad para conseguir que, al contemplar el ejemplo de Jesús, perfeccionemos nuestra libertad hasta convertirla en el poder de entregarnos al amor más exigente, el de dar la vida por los demás.

Al contemplar todo esto en conjunto, se alumbra en nuestro interior una gran luz, y vemos que entre el silencio de Dios y el ocultamiento de Jesús hay un lazo de unión muy fuerte: el amor en plenitud de Dios a los hombres. La contemplación de este amor suscita en nosotros una confianza sin límites. Y tal confianza inspira una fe inquebrantable, capaz de superar la decepción y la desconfianza que produce la sospecha de que no somos escuchados por el Altísimo. «¿Cómo no vamos a darle un voto de confianza absoluta si vemos que ha llegado al amor máximo de entregarse a la muerte por nosotros?». Esta frase es de Javier Monserrat, autor de una clarificación convincente del enigmático tema del “silencio de Dios” (cf. Nuestra fe, BAC, Madrid 1974).

Alfonso López Quintás,

de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

 

(Artículo publicado en La Razón el  3 de septiembre de 2016)

 

Continuar leyendo
358 Hits
0 Comentarios

Amatrioce y el Silencio de Dios

 

En una emotiva homilía, pronunciada en el primer funeral de Estado por las víctimas del reciente terremoto, un obispo italiano confesó que le había dirigido a Dios esta pregunta desolada: «¿Y ahora qué hacemos?». Con todo el afecto que me ha suscitado tan enorme tragedia, quisiera sugerirle lo primero que convendría hacer ahora: explicar a los fieles desconcertados de esa zona el verdadero sentido del “Silencio de Dios”.

Tras la doble tragedia que golpeó a Japón en 2011, alguien manifestó en un programa de radio: «Fueron horribles el terremoto y el tsunami. No lo entiendo, pero lo acato. Esta fue la voluntad de Dios. La acepto porque tengo fe». Esta declaración denota una buena actitud, pero convendría que llevara el apoyo de una explicación bien articulada.

Ante experiencias semejantes, celebraríamos que tuvieran lugar golpes de efecto, por parte de Dios, que dejaran patente la conexión entre el carácter amoroso del Creador y la marcha de los acontecimientos en el mundo. Ello permitiría a los hombres palpar lo religioso, tocarlo, convertirlo en una experiencia cotidiana irrefutable. En cambio, todo parece indicarnos que debemos arreglar nuestra vida por cuenta propia, en una indefensión absoluta.

Para que el silencio de Dios ante nuestra angustia no consuma nuestra fe religiosa, debemos analizar si tiene algún sentido el ocultamiento divino. Para ello hemos de poner en relación varias ideas, dejar que se enriquezcan mutuamente al formar un “círculo virtuoso” y hagan surgir el sentido de lo que deseamos clarificar. Tales ideas son  las siguientes:

1)      Dios quiere revelarnos su existencia, pero lo hace de forma velada para que no sea forzosa su aceptación, y seamos libres para aceptarla o rechazarla.

 

2)      Por eso creó el mundo de tal forma que pueda explicarse por leyes internas, de modo que parezca innecesaria una intervención divina y haga plausible una interpretación agnóstica del universo.

 

3)      Jesús ‒en quien se realiza la revelación perfecta de Dios Padre‒ cumplió en silencio la voluntad del Padre, que pareció desoír su oración en Gesetmaní y dejarlo a su suerte.

 

4)      Jesús, velando su divinidad –es decir, guardando silencio‒ dio la vida por amor; al hacerlo, nos reveló con toda claridad que Dios –en sus tres personas‒ nos ama hasta el extremo.

 

5)      Este amor absoluto nos inspira una confianza absoluta en el Dios que guarda silencio. Tal confianza suscita en nosotros una fe firme, capaz de superar la amargura que nos produce pensar que no somos escuchados por el Altísimo. Entrevemos, así, que el silencio de Dios no implica indiferencia sino amor, un amor que respeta la libertad del amado y da la vida por él.

 

6)       Este amor lo hizo palpable el Padre al resucitar a Jesús a una vida nueva, transfigurada, invulnerable. La Resurrección de Jesús es la última palabra de Dios, ciertamente; pero es una palabra que cobra toda su fuerza expresiva al ser oída al mismo tiempo que los mensajes contenidos en los puntos anteriores.

 

Hagamos el esfuerzo de pensar los seis puntos en su interna conexión y veremos surgir el sentido del llamado “silencio de Dios”, pues bien sabemos que el sentido de un acontecimiento brota siempre en el contexto en que se da. Cuando ese sentido se alumbra en la mente, se descubre que el “silencio de Dios”, bien visto, no sólo no nos aleja de la fe cristiana sino que nos lleva a admirar como nunca la figura de Jesucristo muerto y resucitado. Entonces sí que obtenemos una respuesta luminosa y consoladora a la pregunta que al principio nos inquietaba: Dios ocultó, en parte, su inmenso poder al crear el universo, a fin de respetar nuestra libertad de aceptar su existencia o negarla. Jesús veló en buena medida su divinidad al tiempo que la revelaba. Quería evitar que se entendiera su condición mesiánica  como una especie de poderío humano. No hizo jamás un milagro en beneficio propio, ni cuando era vejado en la cruz e instado a salvarse a sí mismo. Antes de la Pasión, pidió auxilio a su Padre y no obtuvo respuesta. Su reacción fue ofrecer su vida en aras de un amor incondicional.

Ahora entrevemos que en los designios de Dios el silencio humilde, el respeto de la libertad humana, el dolor y el amor incondicional están fecundamente vinculados. Dios ha querido siempre respetar nuestra libertad para conseguir que, al contemplar el ejemplo de Jesús, perfeccionemos nuestra libertad hasta convertirla en el poder de entregarnos al amor más exigente, el de dar la vida por los demás.

Al contemplar todo esto en conjunto, se alumbra en nuestro interior una gran luz, y vemos que entre el silencio de Dios y el ocultamiento de Jesús hay un lazo de unión muy fuerte: el amor en plenitud de Dios a los hombres. La contemplación de este amor suscita en nosotros una confianza sin límites. Y tal confianza inspira una fe inquebrantable, capaz de superar la decepción y la desconfianza que produce la sospecha de que no somos escuchados por el Altísimo. «¿Cómo no vamos a darle un voto de confianza absoluta si vemos que ha llegado al amor máximo de entregarse a la muerte por nosotros?». Esta frase es de Javier Monserrat, autor de una clarificación convincente del enigmático tema del “silencio de Dios” (cf. Nuestra fe, BAC, Madrid 1974).

Alfonso López Quintás,

de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

 

 

Continuar leyendo
328 Hits
0 Comentarios

I SEMINARIO SPIEL EN MEXICO

Por primera vez en Puebla (y en México) se presenta el Seminario SPIEL de la Fundación López Quintás, tal y como se ha estado impartiendo en Madrid desde hace 7 años.

El seminario busca descubrir las claves que fundamentan la toma de decisiones desde el Liderazgo Creativo. Explica desde la Filosofía del Profesor Alfonso López Quintás qué valores y actitudes fundamentan un liderazgo auténtico que entiende a la persona como eje central.

Dirigido a Empresarios, Maestros y Padres de Familia. A toda persona interesada en vivir de forma creativa.

Horario: dos jueves al mes de 6 a 8 pm, iniciando este 9 de Febrero de 2017

Costo: $1,800 por 8 sesiones

Fechas: Febrero 9, 23, Marzo 9, 23, Abril 6, 20, Mayo 11 y 25

Lugar: 19 sur 4714, Colonia Reforma Agua Azul

Imparte: Gerardo Gómez de Alvear (Experto en Creatividad y Valores por la UFV de Madrid y la Escuela de Pensamiento y Creatividad de la Fundación López Quintás)

 

Más información: www.fundacionlopezquintas.org/spiel 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. /   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Ven a una sesión de prueba

Continuar leyendo
348 Hits
0 Comentarios

El sinsentido de la “postverdad”

Se está hablando actualmente de la “postverdad” (post-truth),como se habla de la postguerra o el postcolonialismo. (Pongo la t porque me gusta la vinculación con las fuentes del idioma). Estas últimas expresiones tienen sentido en cuanto aluden a algo que tenía fecha de caducidad. Exhibir el término “postverdad” puede querer indicar que hemos entrado en una época en que la verdad ha perdido su peso, su rango, su alto papel en la conducción de la vida personal y comunitaria, para cedérselo a las emociones y creencias particulares y efímeras. En la misma línea, se prefiere dar primacía a la vitalidad de las experiencias individuales y relegar a un segundo plano las instancias suprapersonales, como son los grandes valores, aquello que el gran maestro Romano Guardini denominaba lo “Gültige”, lo que da validez y razón de ser a nuestra vida de cada día. Por ello se ensalzan las ocurrencias llamativas, y se deprecian las ideas fecundas y bien articuladas. Parece no interesar tanto el esfuerzo en buscar verdades que iluminen nuestro camino, cuanto la temeridad de proclamar planes espectaculares sin base alguna que garantice su viabilidad. No se repara en la posibilidad de que tales propuestas resulten ‒a no tardar‒ letales para la buena marcha de la sociedad, porque se glorifica el vivir al día y dejar la indispensable previsión para personas a las que se tilda de inmovilistas y rudas.

 Por otra parte, no se tiene reparo en calificar de belicosos a quienes proclaman la excelencia de ciertas verdades debido a su fecundidad para el gobierno de la vida personal y comunitaria. Se confunde la firmeza con la belicosidad, la seguridad en los propios principios ‒lentamente buscados y cultivados‒ con la intolerancia. Se cultivó la debilidad de pensamiento y la expresión dubitativa, y se tomó como una ofensa manifestar que uno ha configurado un modo de pensamiento que florece en convicciones bien arraigadas. Es una especie de resentimiento contra quienes, tras un proceso esforzado y transfigurador, han alcanzado cotas que permiten ver la vida con bastante precisión. El gran fenomenológo Max Scheler denominó “resentimiento” al malestar que alguien puede sentir ante las nobles capacidades que otros han adquirido con mucho esfuerzo y cierto talento.

 Hace un tiempo se puso de moda adoptar un talante dubitativo, como si la falta de convicciones sólidas fuera un mérito notable, cuando, bien vista tal carencia, no hace sino mostrar que todavía no se ha clarificado la mente como es debido. Parece olvidarse que a la verdad y la certeza no se llega mediante un simple adiestramiento de la mente. La verdad es un estado al que se llega merced a la transfiguración de nuestras actitudes ante las distintas realidades de nuestro entorno. Si optamos por los grandes valores ‒la unidad, la justicia, el bien, la  belleza…‒ y los convertimos en nuestro ideal de vida y principio del obrar, sentimos que hemos configurado nuestra figura ideal de personas, nuestro verdadero ser personal. Entonces nos vemos plenamente realizados, situados, por tanto, en la verdad de nuestro ser y nuestra condición personal.  No es la verdad un mero concepto que podamos aceptar o rechazar; es ‒entre otras muchas  cualificaciones, no menos importantes‒ el estado de plenitud al que nos sentimos llamados y constituye, por ello, nuestra meta o ideal.

 El ideal no se reduce a una mera idea o concepto; es una idea motriz, promotora de vida auténtica, y, como tal, reguladora y normativa; es un estado de pleno logro. Por eso va unido con la libertad creativa o libertad interior. Lejos de quitarnos la libertad ‒como a veces se teme‒, la verdad, al lograrla, nos otorga la libertad verdadera, la más alta, la libertad creativa.

 Afirmar en serio que uno vive en la época de la postverdad es firmar su propia acta de defunción como persona, pues la verdad, bien entendida y vivida, es la meta que vitaliza toda una vida de búsqueda.  Vivir en la verdad es vivir conforme al ideal que nos lleva a la plenitud. Vivir en la postverdad, como si la verdad hubiera caducado, es vivir fuera del proceso del propio desarrollo personal, es vivir descarrilado, en estado  de catástrofe.  A ello se alude finamente cuando se dice que estamos en una situación de emergencia educativa.

 Ante las dificultades que el relativismo está causando actualmente, se indica con apremio que urge una filosofía que crea en la verdad. M. Higgins, presidente de Irlanda, ha dicho: «El mejor antídoto contra la postverdad es introducir la filosofía en las escuelas». Sin duda, siempre que se refiera a un tipo de filosofía que ahonde en el estudio de los grandes valores.

 Creer en la verdad y en nuestra capacidad de lograr certezas ‒en el sentido de convicciones firmes y luminosas‒ no implica, en modo alguno, triunfalismo, como se ha dicho. Es el fruto natural, sencillo y grandioso al mismo tiempo, de nuestra experiencia de crecer transformándonos y subiendo de nivel. Hablar de “postverdad” es una ocurrencia fallida, pues no demuestra que el imperio de la verdad haya caducado, sino que todavía no ha llegado uno a vislumbrar su inmenso poder.

Alfonso López Quintás

De la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

(Publicado en La Razón el 17/12/2016)

 

 

Continuar leyendo
417 Hits
0 Comentarios

CINE Y VALORES

Debido al éxito alcanzado con la anterior sección. Os invitamos a visitar el nuevo apartado de cine y valores de nuestra web. Allí podréis encontrar, además de las críticas de la Dra. Almacellas a los últimos estrenos, un amplio listado de valores presentes en las distintas películas que sirven de guía para un análisis más profundo de las mismas.

Esperamos que sea vuestro interés.

Continuar leyendo
291 Hits
0 Comentarios

Navidad, un misterio de integración. Meditación navideña

Navidad, un misterio de integración. Meditación navideña

Navidad es, para los creyentes, un misterio de integración, no de mera suma; integración de lo humano y lo divino, del tiempo y la eternidad, la debilidad y el poderío, la ternura y la autoridad, la maldición del “id malditos al fuego eterno” y la bendición del “hoy estarás conmigo en el paraíso”. Por eso, ante el Niño de Belén se ensanchan nuestros espacios interiores, nuestro horizonte se hace inmenso, nuestra mirada se vuelve enormemente penetrante, tanto que en la impotencia del recién nacido adivinamos a «Aquel en quien Dios recapituló el universo y en el cual fuimos constituidos herederos» (Ef 1, 10-11).

 Este incremento de nuestra vida espiritual nos lleva a integrar la inmanencia y la trascendencia, y a ver en cada minuto de nuestra existencia transfigurada todo el valor de la eternidad vivida con Dios. En verdad, Navidad es un misterio de integración porque lo es de transfiguración. Tal capacidad de transfiguración e integración se la desea la Fundación López Quintás a todos sus amigos con el calor de un abrazo navideño.  

Continuar leyendo
426 Hits
0 Comentarios

Conclusiones del I Congreso Creatividad y Valores

Primer Congreso «Creatividad y valores. Aplicación al desarrollo de la persona»

1 y 2 de octubre 2016

 

«Hoy hay mucha confusión. Pues hay que responder con más claridad y más decisión. Hoy hay indiferencia. Pues hay que responder con mayor amor a la verdad. Vivir para la verdad, de la verdad, en la verdad». «Hay que aprender a pensar bien, hay que descubrir el camino que hay que seguir para desarrollarse como persona».  Son palabras del profesor López Quintás que reflejan el espíritu que alentaba a los congresistas, espíritu de reflexión, de gozo y, sobre todo, de compromiso.

Antiguos discípulos del profesor y alumnos de la Escuela de Pensamiento y Creatividad, algunos llegados desde el otro lado del Atlántico, expusieron muy interesantes experiencias personales en las que se había puesto de manifiesto la fecundidad del método quintasiano en distintos ámbitos de aplicación, desde el crecimiento personal hasta la fundamentación ética de la vida profesional y, por supuesto, en la enseñanza, escuela y universidad. Pero no fueron sólo recuerdos llenos de gratitud y cariño al maestro, sino, sobre todo, estímulos para reafirmarnos en nuestra responsabilidad de colaborar, cada uno en su área de influencia, en la renovación moral de nuestra sociedad. Porque ese Congreso no pretendía llegar a conclusiones de lo hecho, sino partir de realidades constatadas para reforzar o abrir cauces de «creatividad y valores» aplicados el desarrollo de la persona, como rezaba en su título. Así, los congresistas plantearon interesantes propuestas a la Fundación López Quintás, y ésta, a su vez, presentó una gran riqueza de oferta de actividades.

Nuestro más profundo agradecimiento al profesor, que impartió su magisterio con sabias advertencias sobre el peligro de la manipulación y nos abrió su intimidad en una cálida entrevista. Gracias también a los ponentes y fundamentalmente a todos los asistentes, porque ellos han sido la razón de ser de este Congreso. Muchas gracias por sus valiosas aportaciones y por su entusiasmo contagioso.

 

Ahora viene lo más importante, que es expandir los frutos de nuestro trabajo y reflexión de esos días y dedicar todos nuestros esfuerzos a conseguir que la mal llamada «cultura» de la muerte, el hedonismo y el relativismo que nos invade pase a ser la cultura del amor, la unidad y la solidaridad. Tenemos por delante un camino por recorrer, una labor apasionante que llevar a cabo, un lugar, la Fundación, en el que recalar para encontrarnos, retroalimentarnos, seguir profundizando en el pensamiento quintasiano como cauce e instrumento para el crecimiento personal y el desarrollo moral.

 

Continuar leyendo
605 Hits
0 Comentarios

ABIERTA LA INSCRIPCIÓN EN LOS SEMINARIOS DE LA FUNDACIÓN

Informamos que próximamente van a dar comienzo los Seminarios MADA Y SPIEL. El plazo de inscripción ya está abierto. El requisito para participar, en el caso del seminario de Metodología y Antropología Lúdico Ambital (MADA), es ser amigo de la Fundación.

En el Seminario permanente de investigación sobre liderazgo ético basado en el encuentro (SPIEL) este año, como novedad y debido a los cambios efectuados en el formato, la inscripción es abierta al público en general con un descuento para los amigos de la Fundación.

CALENDARIO DE CELEBRACIÓN curso 2016/17:

  • 17 de noviembre, INTRODUCCIÓN ( Vicente Lozano. Profesor UFV) SESIÓN ABIERTA AL PÚBLICO
  • 15 de diciembre, EL BIEN (José Luis Fernández. Catedrático de ética  U.P Comillas)
  • 19 de enero, LA JUSTICIA (Guillermo Velasco. Profesor CUNEF)
  • 16 de febrero, LA VERDAD (Ángel Sánchez-Palencia. Profesor UFV)
  • 16 de marzo, EL HOMBRE (Luis A. Aranguren. Teólogo y Dr. en Filosofía)
  • 20 abril LA BELLEZA Y LA UNIDAD (A. López Quintás. Catedrático Emérito de la UCM y Miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas)

Lugar de celebración: U.P. Comillas (Alberto Aguilera, 23)

Para más información sobre matrículas y calendarios: http://www.fundacionlopezquintas.org/actividades/actividad-academica 

 

Continuar leyendo
544 Hits
0 Comentarios

Información a los asistentes al Congreso

Se aproxima la celebración del I Congreso creatividad y valores que tendrá lugar los días 30 de septiembre y 1 y 2 de octubre. El lugar de celebración es el siguiente:

Centro de Formación Lasalle

C/Marqués del Mondéjar, 32

Metro. Ventas

El viernes 30 el horario de comienzo es a las 19:00 h.

El Congreso comenzará el día 1 a las 9:30 h.

Para más información http://congresocreatividadyvalores.fundacionlopezquintas.org 

 

Continuar leyendo
716 Hits
0 Comentarios

ACLARACIÓN PÚBLICA DE A. LÓPEZ QUINTÁS

 Ofrecemos a continuación el artículo que Alfonso López Quintás publicó en el periódico “La Razón” el 14 de Junio de 2016. Esto es lo único que el profesor hizo público acerca de este tema. Lamentamos que hayan aparecido, con su firma, otros mensajes.

 

El voto de los españoles defraudados

 

                Ante unas nuevas elecciones generales, bueno será que clarifiquemos nuestras actitudes a fin de acertar en la decisión. Más que nunca hemos de actuar ahora con suma lucidez y serenidad. Parece ser que buen número de votantes se han defraudado del partido que apoya al gobierno actual y le han vuelto las espaldas. Tal vez habían supuesto que podían ver en él una especie de refugio –o incluso de hogar– ‒que amparaba sus principios y valores. Al observar, con sorpresa, que el actual gobierno no promovía estos valores ni salvaguardaba esos principios,  se irritaron y les negaron su favor.

                En la situación creada tras las elecciones de diciembre, lo prudente es dejar de lado los enfados y ver qué partido de los que tienen capacidad de gobernar nos da más garantía de  cumplir estas tres condiciones ineludibles: 1ª)  capacidad de mantener la paz social, lo que implica sostener el equilibrio económico y promover el bienestar de los ciudadanos; 2ª) respeto absoluto a la libertad religiosa y la libertad de educación; 3ª) defensa de la unidad nacional y la actitud de colaboración que ella implica.

                Sé que algunas personas ‒a las que mucho aprecio‒ consideran insuficientes estas exigencias mínimas. Desean que el Estado garantice ciertos valores muy significativos para ellos ‒y para mí‒ mediante leyes, pues éstas no sólo regulan la actividad de los ciudadanos sino que configuran, en buena medida, su modo de pensar y actuar. Las leyes crean opinión, no sólo la recogen; modelan la vida comunitaria, no sólo la reflejan y estructuran. Cierto, pero si tal garantía no se nos da y hoy resulta imposible de hecho llegar al Gobierno con unas exigencias máximas, debemos elegir el partido que, al menos, esté dispuesto a cumplir las tres condiciones antedichas.

              Se dice, con la mejor intención, que la fidelidad a nuestros valores nos obliga a los creyentes a votar sólo a los partidos que garanticen la salvaguardia de los valores morales (como el respeto a la vida naciente y al concepto tradicional de matrimonio…) aunque no tengan de momento ninguna posibilidad de gobernar. Ciertamente, es un deber dar testimonio de los valores que uno profesa. Con la libertad interior que me otorga haber procurado hacerlo, incluso con graves daños, he de indicar que, en ciertas ocasiones, debe elegirse al partido que ofrezca más garantía de cumplir las tres condiciones antedichas, aunque no haya salvaguardado algunos valores que uno estima sobremanera. Pues, si llegan al poder quienes muy probablemente incumplirán tales condiciones, no sólo seguirán sin amparo los valores morales que uno tanto estima; la sociedad entera entrará en una quiebra de proporciones inimaginables.  Parece temerario, en esta grave coyuntura, aspirar a lo óptimo con grave riesgo de perder lo mucho bueno ‒incluso en el aspecto religioso‒ que puede otorgarnos la vida democrática, bien entendida y sostenida. 

No olvidemos que el bienestar económico es un bien muy frágil. Cuando las cosas marchan aceptablemente, se tiende a pensar que es algo “normal”, olvidando que tal “normalidad” sólo se consigue con mucho talento, esfuerzo y prudencia. Por otra parte, la libertad religiosa y la educativa son ineludibles para garantizar un auténtico crecimiento espiritual de las personas y las comunidades. Aseguremos con nuestro voto que nuestros futuros dirigentes mantendrán estos bienes. España y Europa entera se están adentrando en un área de turbulencias extremas, capaces de desestabilizar las instituciones que carezcan de guías experimentados. Si entre los candidatos hay alguien experto en capear tormentas, no lo tachemos de la lista porque nos haya defraudado en algún aspecto. Si otros políticos no nos han defraudado ‒tal vez por no haber ejercido todavía el poder‒, no los borremos tampoco de la lista por carecer de experiencia. Pero cuidémonos de analizar bien sus programas y declaraciones, a ver si en ellas se vislumbra un talento y una experiencia política que nos permita confiar en que harán un buen papel en la gestión de las grandes cuestiones de Estado, las internas y las externas. Hagámoslo con independencia de si su figura nos resulta más o menos atractiva.

Se dice que cada uno puede votar a su arbitrio. Sin duda, pero, sobre todo en situaciones peligrosas, es injustificado hacer ensayos precipitados. Sólo seremos sensatos si vamos a lo seguro, eligiendo a quienes han mostrado –con más que palabras– que saben poner los problemas en vías de solución. Sólo entonces tendremos posibilidad de consuelo si nuestra elección resulta frustrada. Es cierto que las cosas todavía están mal. Razón de más para elegir a quienes han demostrado que tienen arrestos para mejorarlas, y no sólo arrojo para triunfar en las lides dialécticas, encaminadas más bien al desprestigio del adversario que a la gestión paciente, prudente y, sobre todo, eficaz de la cosa pública.

Alfonso López Quintás

De la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

 

Continuar leyendo
1422 Hits
0 Comentarios

Triálogo Educación, Ética y Empresa

Se acerca el final de curso y, como en anteriores ocasiones, la Fundación celebra la clausura del año académico con el Triálogo Educación, Ética y Empresa el día 8 de junio a las 19:00 h en la sala de conferencias de la U.P. Comillas (c/ Alberto Aguilera, 23). En esta ocasión intervendrán Alejandra Vallejo-Nágera -profesora de psicología médica y Mindfulness de la U.A.M.- y  José Luis Fernández Fernández -Director de la Cátedra de Ética Económica y Empresarial de la U.P. Comillas-. Clausurará el acto Alfonso López Quintás, Catedrático Emérito de la U.C.M. Moderará Antonio García-Escribano Cruz, presidente de la Fundación López Quintás.

Se hará entrega de los diplomas acreditativos a todos los alumnos que han asistido a las diversas actividades de la Fundación a lo largo del curso 2015/16, así como de los reconocimientos a los centros escolares y profesores que han participado en el Programa Playing Quest.

Abierto al público en general. Para asistir es imprescindible inscribirse en el siguiente enlace:

http://www.fundacionlopezquintas.org/actividades/inscripcion-a-eventos

Continuar leyendo
830 Hits
0 Comentarios

Éxito del Programa Playing Quest

En el presente curso escolar el programa Playing Quest de la Fundación ha sido todo un éxito. Lo están implementando 13 centros escolares de titularidad pública, privada y concertada de la comunidad de Madrid, 73 aulas de 1º, 2º y 3º de la ESO, 1989 alumnos y 108 profesores se han formado en los cursos impartidos por la Fundación en sus respectivos colegios.

Playing Quest nació como un programa de acción tutorial que se ha convertido en muchos casos en un programa interdisciplinar liderado por los departamentos de lengua de los centros. Su objetivo es fomentar el pensamiento crítico-creativo de los alumnos a través de una plataforma on-line, que trabaja contenidos de la manipulación -tema ampliamente tratado por el profesor López Quintás- aplicado a la publicidad, series de televisión, cine y próximamente se abordará desde las redes sociales para alumnos de 4º de la ESO. Su metodología es el aprendizaje por descubrimiento a través de la gamificación en el aula.

Actualmente se está realizando una evaluación de resultados externa a los alumnos de 2º de la ESO. El pasado año se hizo con los de 1º de ESO y arrojo resultados muy positivos. En dos años Playing Quest de la Fundación López Quintás se convertirá en el programa pionero de acción tutorial  evaluado longitudinalmente en España.

Agradecemos a los alumnos participantes en Playing Quest, a los centros escolares y a los profesores su dedicación y esfuerzo.

Para más información sobre Playing Quest: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Continuar leyendo
740 Hits
0 Comentarios

Presentación obras de López Quintás en la Semana del Libro

Con motivo de la reedición de cuatro obras, dentro del campo filosófico, de López Quintás  -El Triángulo hermenéutico, Metodología de lo suprasensible, Diagnosis del hombre actual y Cinco grandes tareas de la filosofía actual- por la editorial UFV, el próximo 19 de abril a las 12:30 h tendrá lugar el acto de presentación en la Universidad Francisco de Vitoria (en la pecera del edificio E). Intervendrán, acompañando al profesor López Quintás, María Lacalle y Ángel Sánchez Palencia. 

Continuar leyendo
925 Hits
0 Comentarios

Próximas conferencias de López Quintás abiertas al público.

A continuación informamos de las próximas conferencias que pronunciará el profesor López Quintás abiertas al público en general:

El conocimiento de los valores. Organiza La Asociación Estudios de Axiología. Día 1 de abril de 2016 a las 12:00 h en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Aula 217.

El poder formativo de la música y la Novena Sinfonía de Beethoven. El día 15 de abril a las 19:00 h en la Parroquia Santo Cristo de la Misericordia de Boadilla del Monte (Madrid). Organiza la escuela de padres de la parroquia.

Continuar leyendo
747 Hits
0 Comentarios

Search the Blog

Calendario

Espera un minuto, mientras que estamos haciendo el calendario

Area Privada

if (typeof RokMediaQueries !== 'undefined') window.addEvent('domready', function(){ RokMediaQueries._fireEvent(RokMediaQueries.getQuery()); });