Método Formativo de los Cursos

Para ser bien acogido por el público actual ‒sobre todo por los jóvenes‒, un método formativo ha de proceder por vía de descubrimiento y ser rápido, bien articulado, sugestivo y entusiasmante. Ha de ilusionarles desde el principio, al observar que su vida se transforma y enriquece de manera rápida y sólida. Y esto lo consiguen con el mero recurso de subir de nivel de realidad y no reducirse a manejar objetos (nivel 1), sino decidirse a vivir experiencias reversibles ‒bidireccionales‒ con las realidades del entorno que les ofrecen posibilidades creativas (niveles 2, 3 y 4).

La tarea formativa comienza cuando el joven, a través de diferentes formas de creatividad ‒en el arte, el deporte, la literatura, el trato personal...‒ sube al nivel 2 y cobra conciencia de que ha ganado, con ello, una nueva dimensión. Este logro lo entusiasma y lo motiva para subir al nivel 3 ‒el de los valores‒ e incluso ‒si es creyente‒ al nivel 4, el religioso. Este tipo de entusiasmo ilusionadoes plenamenterealista, no iluso, pues tal perfeccionamiento de la persona se basa en algo tan real y efectivo como es recibir posibilidades creativas de las realidades del entorno y ofrecerles las propias.

El “Experto universitario en creatividad y valores”

Para adquirir una mirada profunda (ágil, capaz de ver a lo largo, lo ancho y lo profundo, distinguir los diversos niveles de realidad en que podemos vivir, acomodar nuestra mente a la lógica de cada uno de ellos…) realiza el profesor un estudio muy aquilatado de las doce fases que presenta nuestro proceso de desarrollo personal, y propone que niños y jóvenes las descubran y las vivan por sí mismos. Por eso su método opera por vía de descubrimiento. La enseñanza no debe consistir en transmitir conocimientos sólo de forma teórica, sino en ayudar a los alumnos a que los descubran con el profesor. Entonces se convierten en protagonistas y ganan en ilusión, entusiasmo y energía investigadora.

Esto sucede en los tres cursos on line del “Experto universitario en creatividad y valores”. Se ofrece aquí un método renovador, creativo de principio a fin, muy constructivo, realista, sumamente eficaz y viable. Y, por eso, entusiasmante. No quiere demoler, sino construir, y lo consigue apoyándose en las inmensas posibilidades que tiene la persona humana cuando descubre los tesoros que alberga, por constituir –según la ciencia y la antropología actuales –un ser de encuentro y, derivadamente, un ser llamado a optar por el ideal de la unidad, la justicia, la belleza y la verdad.

En el Primer Curso se descubren las doce fases de nuestro proceso de desarrollo personal, en las cuales renunciamos a la voluntad de dominio y, a cambio, adquirimos diversas formas de libertad creativa. Al hilo de esta sorprendente experiencia de ascenso del nivel 1 a los niveles 2, 3 y 4, aprendemos el arte de pensar de modo preciso y descubrimos la importancia decisiva del encuentro y el ideal de la unidad.
En el Segundo Curso vemos, con ejemplos, cómo la aplicación de lo analizado en el primero nos permite convertir la literatura, el cine, el arte plástico y la música en una impresionante fuente de formación humana.
El Tercer Curso nos permite aprovechar lo ya estudiado para abordar los grandes temas de la Ética y la Axiología o tratado de los valores. Singular importancia presenta el análisis de los procesos de vértigo, pues nos da una clave lúcida para entender y prevenir, de raíz, los diferentes tipos de adicciones.

En el siguiente enlace se expone la necesidad de un método que presente tales condiciones y su carácter ascendente y promotor. 

Como este método no se basa en especulaciones meramente teóricas, sino en el descubrimiento de la riqueza que albergan realidades y acontecimientos propios de los niveles 2, 3 y 4, es lógico que su aplicación a diversos aspectos de la vida humana sea sumamente eficaz. Podemos ver varias aplicaciones de este método.